12 Ago

La certificación de personas supera los 56.000 certificados emitidos y consolida su papel en sectores clave

La certificación de personas se ha consolidado como una herramienta de reconocimiento profesional cada vez más relevante en España. Así, los datos de la actividad en España en 2025 muestran que las entidades acreditadas por ENAC han emitido más de 56.000 certificados, reflejando la creciente demanda de mecanismos que permitan demostrar de forma objetiva la competencia de los profesionales en ámbitos muy diversos.

La certificación de personas, al servicio de los profesionales y los empleadores

La certificación de personas es una herramienta reconocida internacionalmente que permite a los profesionales demostrar que disponen de los conocimientos, habilidades y aptitudes definidos para un determinado perfil profesional y que estos han sido evaluados por una entidad independiente y técnicamente competente. Estos procesos se desarrollan conforme a los requisitos de la norma UNE-EN ISO/IEC 17024, referencia internacional para la certificación de personas.

En un mercado laboral cada vez más dinámico y especializado, la certificación constituye un reconocimiento adicional para el profesional y una garantía para empleadores, clientes y administraciones, facilitando además el reconocimiento de las competencias en distintos ámbitos de actividad.

La certificación de personas permite responder con agilidad a la aparición de nuevas profesiones y especialidades que requieren competencias específicas no siempre cubiertas por los sistemas tradicionales de formación reglada. Asimismo, contribuye a mejorar la transparencia de los mercados de servicios profesionales, proporcionando información objetiva sobre la competencia de los profesionales y favoreciendo decisiones más informadas por parte de empresas y usuarios.

En actividades no reguladas, la certificación constituye además una herramienta eficaz de autorregulación, al aumentar los niveles de exigencia y contribuir a prevenir el intrusismo profesional.

Una garantía basada en la competencia

A diferencia de otros mecanismos de reconocimiento profesional, la certificación de personas no se limita a evaluar conocimientos teóricos. Su objetivo es verificar la competencia profesional, entendida como la capacidad de aplicar conocimientos y habilidades para obtener resultados eficaces en situaciones reales de trabajo.

Además, los esquemas de certificación establecen mecanismos de seguimiento y reevaluación periódica que contribuyen a mantener actualizadas las competencias de los profesionales certificados y, por tanto, a mejorar la calidad de los servicios prestados.

La acreditación aporta un nivel adicional de confianza, ya que garantiza que las entidades de certificación operan con imparcialidad, independencia y competencia técnica. Mediante evaluaciones periódicas, ENAC verifica tanto la adecuada gestión de los procesos de examen como la fiabilidad de las certificaciones emitidas.

Contenido del artículo

La seguridad industrial concentra gran parte de la actividad

Los datos de actividad a fecha de 2025 muestran una fuerte implantación de la certificación de personas en ámbitos relacionados con la seguridad industrial y las actividades técnicas especializadas.

Entre las áreas con mayor número de certificados emitidos destacan los de profesionales relacionados con actividades de soldadura, con más de 12.600 certificados; con instalaciones eléctricas de baja tensión, con más de 10.500; instalaciones térmicas en edificios, con cerca de 9.500; y ensayos no destructivos, que superan los 9.400 certificados emitidos. También mantienen una presencia destacada las actividades relacionadas con instalaciones y redes de gas.

La relevancia de estas cifras refleja la importancia que tiene la demostración objetiva de la competencia profesional en actividades donde es crítica la seguridad de las personas, la fiabilidad de las instalaciones y la calidad de los procesos industriales.

Nuevos ámbitos de especialización

Junto a los sectores industriales tradicionales, esta certificación continúa extendiéndose a ámbitos emergentes vinculados a nuevas necesidades sociales, tecnológicas y regulatorias.

Uno de los ejemplos más destacados es el de la protección de datos, donde durante 2025 se emitieron más de 1.200 certificados. La creciente importancia de la privacidad y la gestión responsable de la información ha impulsado la demanda de profesionales capaces de demostrar sus competencias mediante sistemas de evaluación reconocidos y fiables.

Asimismo, la certificación acreditada mantiene una presencia significativa en ámbitos como la dirección de proyectos, la gestión de calidad y medio ambiente, la eficiencia energética, la sostenibilidad o las instalaciones especializadas, contribuyendo a la profesionalización de actividades cada vez más demandadas por el mercado.

 

Fuente: Entidad Nacional de Acreditación – ENAC