29 Jun

Cómo calcular la huella de carbono y cómo reducirla

Saber cómo calcular la huella de carbono es importante porque nos permitirá saber la totalidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos directa o indirectamente por un individuo, organización, evento o producto. En este artículo te resumimos la metodología para calcular la huella de carbono.

Cómo calcular la huella de carbono

Calcular la huella de carbono es un indicador clave porque nos permitirá conocer la totalidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos directa o indirectamente por un individuo, organización, evento o producto.

La huella de carbono de una organización es la totalidad de gases de efecto invernadero GEI emitidos por efecto directo o indirecto en el desarrollo de la actividad de estudio, bien sea la actividad necesaria para la fabricación de un producto, para la prestación de un servicio, o para el funcionamiento de una organización.

No existe un único enfoque en para calcular la huella de carbono y se puede aplicar desde múltiples perspectivas, si bien lo más frecuente es considerar alguno de los siguientes enfoques en su elaboración:

  • A nivel corporativo: permite la medición de la huella de carbono generada por toda una organización. En este caso calcularíamos los GEI emitidos tanto directa como indirectamente en el desarrollo de la actividad de la organización
  • Producto o servicio: este enfoque permite el cálculo de los GEI emitidos como consecuencia de todo el ciclo de vida del producto: desde la cuna a la tumba. Es decir, en los cálculos consideraríamos todas las etapas implicadas en el proceso de obtención del producto: obtención de las materias primas, la fabricación, el envasado, la distribución, incluida la etapa de final de vida del producto
  • Personal: mediante el cálculo de la huella de carbono personal calcularíamos el total de GEI generados por un individuo, a partir del conocimiento de los hábitos de consumo de dicha persona.
  • Eventos: se trataría de contabilizar los GEI durante la planificación y realización de algún evento
  • Territorial: se miden las emisiones de GEI en un zona territorial específica

Aunque estos son los enfoques más habituales para calcular la huella de carbono, ésta puede ser aplicada a cualquier otra situación, proceso, actividad, individuo, simplemente acotando el alcance y adaptando los datos y los cálculos a la casuistica que estemos intentando valorar.

Fórmula para calcular la huella de carbono

 De una manera muy generalista, para calcular la huella de carbono debemos aplicar la siguiente formula que permite el cálculo de GEI:

Donde:

  • Datos de actividad: es un parámetro propio de la actividad que estamos valorando y que establece el grado de la actividad generadora de GEI (gases de efecto invernadero).
  • El factor de emisión (FE): es un parámetro que mide la cantidad de GEI emitidos por cada unidad del parámetro “dato de actividad” que hayamos considerado

Por ejemplo si queremos calcular los GEI generados por las emisiones de una calefacción de gas natural durante un periodo determinado, consideraríamos los siguientes factores:

  1. Datos de actividad: cantidad Y de gas natural utilizado en la calefacción (kWh de gas natural) durante el periodo estudiado
  2. Factor de emisión para el periodo considerado: X kg CO2eq/kWh de gas natural.

Como resultado de la aplicación de la fórmula (multiplicando X por Y) obtendremos una cantidad (g, kg, t, etc.) determinada de dióxido de carbono equivalente (CO2eq).

Se utilizan las toneladas de CO2eq para expresar los resultados obtenidos en el cálculo de huella de carbono porque esta es la unidad universal de medida que indica el potencial de calentamiento global de los gases de efecto invernadero (GEI)

Los gases de efecto invernadero GEI, según el protocolo de Kioto, son: el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), el óxido de nitrógeno (N2O), los hidrofluorocarbonos (HFCs), los perfluorocarbonos (PFCs), el hexafluoruro de azufre (SF6), el trifluoruro de nitrógeno (NF3). Sin embargo dado que el CO2 es el GEI que influye en mayor medida al calentamiento del planeta, las emisiones de GEI se expresan en función de este gas.

 

Etapas para calcular la huella de carbono

Obviamente la aplicación de la fórmula para calcular la huella de carbono implica la realización previa de un estudio exhaustivo. Por ello para poder calcular la huella de carbono es necesaria llevar a cabo una serie de tareas y de etapas para la recopilación de la información que necesitaremos en los cálculos y que resumimos a continuación:

  • Lo primero debemos definir los límites que vamos a considerar dentro del estudio: se trataría de decidir qué áreas de la organización o procesos se incluirán en la recolección de datos y en los cálculos de la huella de carbono
  • Identificar fuentes emisoras de GEI: Una vez definido este alcance debemos identificar las fuentes emisoras asociadas a las operaciones que se encuentran dentro del alcance establecido, tanto emisiones directas como indirecta. Algunos ejemplos de las fuentes relacionadas con emisión de GEI son las siguientes:
    • Desplazamientos en vehículos: incluyendo el transporte realizado por la flota de vehículos propia y por la flota ajena respecto de la que la organización tiene control
    • Emisiones derivadas del consumo de combustibles en instalaciones fijas, como calderas, hornos, quemadores, turbinas, calentadores, incineradores, motores, etc.
    • Refrigeración y climatización: emisiones de GEI asociadas a los gases fluorados originadas por los equipos de refrigeración (neveras, congeladores) y climatización (aire acondicionado y bombas de calor
  • Elegir el periodo temporal para el que se va a calcular la huella de carbono. Lo más habitual es considerar el año natural inmediatamente anterior al año en el que se realiza el cálculo.
  • Recopilar los datos de actividad de estas operaciones para el periodo que estamos considerando. Generalmente son los datos de consumo de combustibles y electricidad
  • Buscar los factores de emisión adecuados. Para poder disponer de factores de emisión basados en fuentes oficiales, el Ministerio para la Transición Ecológica a través del Registro de huella de carbono, pone a disposición del público los factores de emisión y las calculadoras de huella de carbono.

Plan de acción para reducir la huella de carbono

Calcular la huella de carbono derivada de la actividad de nuestra organización no es suficiente para realizar un estudio completo de huella de carbono, puesto que debemos avanzar en la toma de decisiones y en establecimiento de acciones encaminadas a reducir y mejorar dicha huella.

Para lograr esto de forma fructífera la mejor opción es el establecimiento de un plan de acción concreto, medible y cuantificable, del que deberemos realizar un seguimiento. Esto nos ayudará a clarificar cuáles son los puntos críticos y a definir las principales medidas de reducción y de eficiencia energética.

Dentro de este plan de acción las organizaciones tiene la posibilidad de compensar sus emisiones de GEI en proyectos que promueven los sumideros de carbono y/o reducen emisiones. Esto permite a las empresas contribuir a la consecución de su objetivo de lucha contra el cambio climático.

Para llevar a cabo con éxito el plan de acción y reducir en el tiempo nuestra huella de carbono debemos considerar las siguientes fases:

  • Lograr el compromiso de la alta dirección de la organización
  • Establecer un objetivo a conseguir en cuanto a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, que deberá plasmarse en un valor numérico
  • Establecer el alcance del objetivo, definiendo qué emisiones de GEI, operaciones, actividades estarán afectadas
  • Fijar el año base objetivo (los objetivos de reducción se suelen establecer como un % respecto a un año base)
  • Definir las acciones que llevaremos a cabo para lograr dicho objetivo de reducción
  • Definir la fecha para el cumplimiento del objetivo: objetivo a corto o a medio plazo.
  • Definir la extensión de tiempo afectada por el compromiso: compromiso anual o multianual.
  • Hacer seguimiento e informar sobre el progreso

Metodología para calcular la huella de carbono

Hoy en día existen múltiples metodologías y normas de gran reconocimiento para realizar el cálculo de la huella de carbono, entre ellas destacamos:

  • Greenhouse Gas Protocol Corporate Standard (GHG Protocol): Desarrollado por World Resources Institute(Instituto de Recursos Mundiales) y World Business Council for Sustainable Development (Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible), es uno de los protocolos más utilizados a escala internacional para cuantificar y gestionar las emisiones de GEI.
  • UNE-ISO 14064-1: la norma ISO 14064-1 especifica los principios y requisitos, a nivel de organización, para la cuantificación y el informe de emisiones y remociones de GEI.
  • UNE-ISO 14065: 2012. Requisitos para los organismos que realizan la validación y la verificación de gases de efecto invernadero, para su uso en acreditación u otras formas de reconocimiento.
  • UNE-ISO 14069: 2013. Cuantificación e informe de GEI para organizaciones. Constituye la guía para la aplicación de la ISO 14064-1.

 

Regulación del Registro de huella de carbono

El Consejo de Ministros aprobó, en su reunión del 14 de marzo de 2014, el R.D. 163/2014, por el que se crea el registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono.

El registro, de carácter voluntario, pretende fomentar el cálculo y reducción de la huella de carbono por parte de las organizaciones españolas, así como de promover los proyectos que mejoren la capacidad sumidero de España, constituyéndose por tanto en una medida de lucha contra el cambio climático de carácter horizontal.

Cuando una organización se inscribe en el registro, recibe un certificado de inscripción y el derecho al uso de un sello. Este sello permite reflejar el grado de participación de la organización en el Registro, de manera que indica si ésta calcula su huella, ha conseguido reducirla o si ha compensado parte de ésta.

Herramientas del Ministerio para calcular la huella de carbono

El Ministerio para la Transición Ecológica ha desarrollado una serie de herramientas para facilitar el cálculo de la huella de carbono de una organización y la estimación de las absorciones de dióxido de carbono que genera un proyecto de absorción.

En su página web se pueden encontrar calculadoras de huella de carbono, en Excel, junto con archivos de ayuda con las instrucciones para realizar los cálculos, para los siguientes casos:

  • Huella de carbono de una organización. Alcance 1+2
  • Huella de carbono de un ayuntamiento. Alcance 1+2
  • Huella de carbono de una explotación agrícola. Alcance 1+2
  • Reducción de huella de carbono. Alcance 1+2
  • Proyectos de absorción de CO2

La calculadora de la Huella de carbono requiere la introducción de los principales datos para una organización:

  • Tipo y consumo de combustibles
  • Instalaciones de refrigeración y gases que hayan tenido fugas
  • Consumo de electricidad contratada
  • Energía consumida o vendida por generación propia renovable, en su caso
  • Biomasa utilizada, en su caso

En el caso de un Ayuntamiento, incluye, además, datos de transporte; en el caso de una Explotación agrícola incluye, datos de cultivos, etc.

La propia calculadora de huella de carbono contiene información de factores de emisión para el cálculo, entre otros:

  • Factores de emisión por combustible para vehículos
  • Factores de emisión por combustible para instalaciones de combustión
  • Datos para cálculo de gases refrigerantes
  • Datos por comercializadora de energía eléctrica
  • Factores de emisión por cultivos
  • Datos de fertilizantes

Para más información visitar la página del Ministerio sobre calcular la huella de carbono

Ventajas de calcular la huella de carbono

El cálculo de la huella de carbono tiene múltiples ventajas, en especial para una organización, desde una doble perspectiva:

Contribución a la lucha contra el cambio climático

Por una parte ayuda a contribuir en la reducción de las emisiones de Gases de efecto invernadero y por tanto contribuye a la lucha contra el cambio climático

El aumento de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera provoca que ésta retenga más calor del necesario, incrementando la temperatura media del planeta.  Este proceso recibe el nombre de Calentamiento Global y es el un aspecto primordial dentro de un concepto más amplio como es el Cambio Climático.

La Ley de Cambio Climático y Transición Energética establece objetivos de reducción de gases de efecto invernadero, uso de energías renovables y ser más eficientes en el uso de la energía, en dos horizontes: 2030 y 2050.

Ventajas para la organización

Pero al mismo tiempo, sirve a la organización para reducir sus costes relacionados con los consumos de energía, y por tanto es una herramienta clave para el ahorro. Pero tiene además otras muchas ventajas que aconsejan su aplicación

  • Al identificar oportunidades en el proceso relacionadas con la reducción de emisiones de GEI, la mayor parte de las cuales tendrán relación directa o derivarán de la reducción en los consumos energéticos, lo que conlleva un claro ahorro económico.
  • Mejorar la imagen y reputación de la organización como empresa ambientalmente responsable
  • Reconocimiento del público en general por la realización de acciones tendentes a la lucha contra el cambio climático
  • Identificar nuevas oportunidades de negocio: atrayendo a inversionistas sensibilizados con el cambio climático y el respecto al medio ambiente
  • Mayor conocimiento para la mejora de la gestión ambiental y energética de la empresa
  • Fomentar el cumplimiento de la legislación ambiental
  • Disponer de un indicador de sostenibilidad comprensible por el público general. Su cálculo conduce a la obtención de un número, lo cual permite realizar comparaciones fácilmente y poder comunicar fácilmente nuestro compromiso ambiental
  • Puede ser empleado como herramienta de gestión y comunicación de la sostenibilidad ambiental
  • Transmite una imagen ambiental positiva a los clientes y/o consumidores
  • Mejora la competitividad y diferenciación del producto y la compañía
  • Facilita el acceso a nuevos mercados
  • Permite el empleo de sellos acreditativos
  • Mejora los vínculos entre empresa, sociedad y medio ambiente